Por la falta de lluvias, cae la proyección de la cosecha sojera a 51 millones de tonelada

07/02/2018 | CLARIN

Lo estima un informe de la Bolsa porteña, que así recortó en 3 millones de toneladas el volumen de producción de la oleaginosa. El impacto de la sequía es la principal causa.

Con 18 millones de hectáreas sembradas, la cosecha sojera siente el rigor de un verano muy seco, al menos hasta ahora, que está afectando el potencial de rendimiento del cultivo. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires redujo de 54 a 51 millones de toneladas la estimación de producción de esta campaña por el impacto de la sequía.
“Gran parte del área implantada -dicen los técnicos de la Bolsa porteña- transita etapas críticas para la generación de rendimiento sufriendo condiciones adversas en diferentes sectores del país. Las perspectivas climáticas a corto plazo, además, no prevén alivio efectivo en las zonas comprometidaspor el estrés hídrico”.
El relevamiento advierte que hay lotes con síntomas de estrés por falta de agua en el norte y en el sur de la zona núcleo (una región que aporta casi el 30% de la cosecha) y el escenario hídrico también es complicado en el oeste, centro, sudeste y sudoeste de la provincia de Buenos Aires, un área que concentra el 17% de la producción.
El centro norte de Córdoba es otra zona en la que también se releva un oferta hídrica regular en una gran cantidad de lotes de primera que transitan etapas críticas de diferenciación de vainas, mientras que el sur de la provincia una adecuada oferta hídrica mantiene una mejor condición de cultivo tanto en lotes de primera como de segunda.
“En síntesis, el 34,6% de los lotes se encuentra con una condición del cultivo de regular-mala y un 53 % con una condición hídrica de regular a sequía”, precisan los especialistas de la Bolsa porteña. Esta situación se da cuando algo más del 30% de los lotes transita las etapas de definición de rendimiento (R3-R6).
En la provincia de Entre Ríos, el estado de la soja también tuvo un cambio brusco. “A principios de enero, el 76% del área implantada contaba con una condición que se evaluaba entre buena y muy buena. Ahora, ese rango se ubica en el 57%”, precisa el último informe de la Bolsa entrerriana, que tiene su base en la ciudad de Paraná.
En este momento, los técnicos estiman que en el 8% de los lotes la condición es muy buena y en el 49% buena, pero advierten que hay un 40% de la producción con expectativas de rinde por debajo de los normales.
“Sobre la sanidad del cultivo, se ha detectado la presencia dechinches, arañuelas y trips, que en algunos casos alcanzó el umbral necesario que justifique el control químico”, señala la Bolsa entrerriana.
El pulso seco también impactó en la condición de la soja de segunda en Entre Ríos, ya que a inicios de enero el 81% del área cultivada se ubicaba entre una condición de buena a muy buena y a inicios de febrero este valor se redujo al 46%.
“A nivel de lote, donde existen sectores con suelos de inferior aptitud agrícola (suelos calcáreos), se observa la muerte de plantas. En otros sitios, la escasa humedad al momento de la siembra no posibilitó la emergencia de las semillas, incluso en lotes que tuvieron resiembras”, concluye el informe de la Bolsa de Cereales entrerriana.


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